Un análisis que puedas revisar, cuestionar y actualizar.
La utilidad de una conclusión depende de la pregunta que responde, la evidencia disponible y las condiciones bajo las que se sostiene.
Primero acordamos la decisión y el alcance
Definimos qué necesitas resolver, para cuándo y con qué información cuentas. La propuesta precisa los documentos o datos necesarios, el trabajo incluido, la entrega y sus límites.
Cada hallazgo conserva su evidencia
Las afirmaciones relevantes indican su fuente y fecha. Distinguimos los hechos comprobados, las inferencias, los supuestos y los datos que no se pudieron verificar.
Buscamos qué podría cambiar la conclusión
Una explicación convincente también debe resistir preguntas. Revisamos contradicciones, dependencias y alternativas que puedan modificar el resultado del análisis.
La recomendación declara sus condiciones
La entrega explica qué sostiene la recomendación, qué queda pendiente y qué nueva evidencia obligaría a revisarla. Cuando el asunto requiere un estudio especializado adicional, señalamos qué debe comprobarse.
El honorario corresponde al alcance
El precio se acuerda antes de iniciar el trabajo. Una recomendación de esperar, corregir o no continuar no modifica el honorario por el alcance contratado. Cualquier ampliación se acuerda por separado.
Cada entrega tiene responsable
Los documentos de AGK identifican quién responde por el análisis. Puedes preguntar de dónde salió un dato y por qué un hallazgo cambió la recomendación.
¿Qué necesitas decidir
y para cuándo?
Cuéntanos el asunto, lo que está en juego y la información con la que cuentas. La primera conversación sirve para determinar qué revisión puede ayudarte.